Atención terapéutica familiar
Hay momentos en los que la vida familiar se vuelve difícil: discusiones que se repiten, desbordes emocionales, rabietas intensas, problemas para poner límites o una sensación constante de “no sabemos qué más hacer”. Cuando esto ocurre, no se trata de hacerlo perfecto, sino de contar con apoyo profesional para entender qué está pasando y qué pasos concretos pueden ayudar.
En qué consiste el servicio
La atención terapéutica familiar es un acompañamiento profesional orientado a comprender y mejorar las dinámicas que se dan en casa. En lugar de centrarnos únicamente en la conducta, trabajamos el contexto completo: necesidades emocionales, estilo de comunicación, rutinas, límites, relación entre hermanos y, cuando es necesario, el entorno escolar.
El objetivo es que la familia disponga de herramientas claras para sostener cambios realistas y duraderos, sin culpa y sin estrategias imposibles de mantener.
¿Para quién es?
Este servicio es recomendable para familias con niños o adolescentes que estén viviendo situaciones como:
- Conflictos frecuentes en casa o dificultades para llegar a acuerdos.
- Rabietas, impulsividad, frustración intensa o desregulación emocional.
- Dificultades para poner límites y mantener normas sin entrar en luchas constantes.
- Problemas de comunicación (expresar emociones, pedir ayuda, escuchar, negociar).
- Rutinas complicadas (sueño, comidas, deberes, transiciones, higiene).
- Dificultades de adaptación escolar, atención o aprendizaje (cuando impactan en la convivencia).
- Cansancio emocional familiar y sensación de bloqueo.
En la atención terapéutica familiar no buscamos “familias perfectas”, sino familias que se entienden mejor y que se sienten más seguras gestionando lo que ocurre.
Cómo trabajaremos
Sesión de valoración
Exploramos el motivo de consulta, el contexto familiar y las situaciones más difíciles. Identificamos qué factores están manteniendo el problema y qué necesidades hay detrás.
Objetivos claros y plan de acción
Definimos objetivos realistas y medibles, y diseñamos un plan con estrategias concretas: pautas de comunicación, organización de rutinas, límites, acompañamiento emocional y herramientas para anticipar momentos críticos.
Seguimiento y ajustes
Revisamos avances, resolvemos obstáculos y ajustamos lo necesario. La idea es que ganéis autonomía y confianza, y que lo aprendido se pueda aplicar sin depender eternamente de las sesiones.
Qué podéis conseguir
Con este servicio, muchas familias logran:
- Reducir la intensidad y frecuencia de los conflictos.
- Mejorar la comunicación y el clima emocional en casa.
- Poner límites con más calma y coherencia.
- Entender mejor lo que necesita el niño o adolescente.
- Establecer rutinas más estables y predecibles.
- Recuperar tranquilidad, vínculo y sensación de equipo.